Este proyecto se ubica en un mercado internacional. El cliente planea refinar carbonato de calcio y sulfato de calcio para ampliar sus aplicaciones en recubrimientos, plásticos y productos químicos. Las materias primas deben procesarse para obtener productos terminados con granulometría que oscila entre 250 y 2000 mallas, lo que exige una gran flexibilidad y precisión en la clasificación de la línea de producción. Durante el desarrollo de la solución, el equipo de ingeniería optimizó específicamente el sistema de molienda y clasificación para satisfacer los diversos requisitos de producto del cliente, permitiendo que el equipo cambie eficientemente entre diferentes niveles de finura y garantizando una producción estable en todos los rangos de tamaño de partícula.
Materias primas: Carbonato de calcio y sulfato de calcio
Tamaño de partícula: Menos de 10 mm
Productos terminados: Malla 250, malla 500, malla 1000, malla 2000
Producción: 750 kg/h – 4 t/h
Pregunta 1: Si la producción del equipo es menor de lo esperado (no alcanza los 750 kg/h – 4 t/h) después de un tiempo de funcionamiento, ¿cómo se debe optimizar?
MR Respuesta 1: La disminución de la producción puede deberse a diversos factores. Primero, verifique si existe alguna obstrucción o suministro insuficiente en el sistema de alimentación para asegurar que el material ingrese a la unidad principal de forma continua y estable. Segundo, verifique si existe acumulación de material o mala circulación en la cámara de molienda, lo cual puede deberse a un flujo de aire insuficiente o a una menor eficiencia de clasificación. Asimismo, verifique el desgaste de las piezas vulnerables, como los rodillos y anillos de molienda; un desgaste excesivo reducirá la capacidad de molienda. Adicionalmente, es necesario confirmar si los ajustes del clasificador son demasiado finos; requisitos de finura excesivamente altos reducirán la producción. Ajustar los parámetros del clasificador, aumentar el flujo de aire y reemplazar las piezas desgastadas puede restablecer la capacidad de diseño del equipo.
Pregunta 2: ¿Qué se debe hacer si hay dificultad para arrancar el equipo o una carga excesiva al reiniciarlo después de una parada?
MR Respuesta 2: Esta situación suele deberse a un exceso de material residual en la cámara de molienda o a un vaciado incompleto del sistema durante el apagado. Se recomienda detener la alimentación antes de apagar la máquina y mantener el soplador y la unidad principal en funcionamiento durante un tiempo para permitir que el material interno se vacíe casi por completo. Si se presentan dificultades de arranque, gire la máquina manualmente para confirmar que no haya atascos dentro de la unidad principal antes de arrancarla sin carga. Al mismo tiempo, verifique el sistema eléctrico y la carga del motor para asegurarse de que la corriente esté dentro del rango normal. Si es necesario, reduzca brevemente la velocidad de alimentación y auméntela gradualmente hasta alcanzar el estado de producción normal una vez que el sistema se estabilice. Esta operación estandarizada puede evitar eficazmente daños al equipo y prolongar su vida útil.

Al llegar al sitio, un equipo de ingeniería experimentado brindó orientación integral para la instalación. Desde el posicionamiento de los cimientos y la ubicación de la unidad principal hasta las conexiones de tuberías y la integración del sistema eléctrico, cada paso se ejecutó rigurosamente de acuerdo con las especificaciones técnicas para garantizar la correcta adaptación del sistema y un funcionamiento óptimo. Además, considerando el tamaño de partícula de la materia prima del cliente (inferior a 10 mm) y el producto final deseado (de 250 a 2000 mallas), se establecieron parámetros clave durante la fase de instalación, sentando así una base sólida para la producción posterior.

Tras la puesta en marcha del proyecto, los ingenieros residentes de MR realizaron inspecciones periódicas de los equipos y evaluaciones operativas in situ. Mediante pruebas exhaustivas de la capacidad de producción, la finura del producto final y la estabilidad del sistema del molino de micropulverización tipo 800, garantizaron que el equipo funcionara siempre con alta eficiencia.
Durante estas visitas de seguimiento, los ingenieros residentes de MR no solo identificaron posibles problemas, sino que también brindaron orientación para optimizar los procedimientos operativos en función de las condiciones de producción de carbonato de calcio y sulfato de calcio. Asimismo, ofrecieron asesoramiento profesional sobre el mantenimiento de las piezas vulnerables y la gestión de la lubricación, lo que contribuyó a prolongar la vida útil del equipo.

Estamos sumamente satisfechos con esta línea de producción de molienda de polvo micronizado de carbonato de calcio y sulfato de calcio.
Durante la fase de instalación, el equipo de ingeniería nos brindó asistencia in situ durante todo el proceso, encargándose con meticuloso cuidado de todo, desde la colocación de los cimientos hasta las conexiones eléctricas. Preconfiguraron los parámetros clave, lo que nos ahorró un tiempo considerable en la puesta en marcha.
Lo que nos dio aún más tranquilidad fue que, una vez puesto en marcha el equipo, el ingeniero residente de MR visitó la planta periódicamente para realizar inspecciones. No solo nos ayudó a identificar posibles problemas, sino que también nos proporcionó numerosas sugerencias prácticas para la optimización operativa y el mantenimiento de las piezas vulnerables, teniendo en cuenta las características de producción del carbonato de calcio y el sulfato de calcio.
Actualmente, el equipo lleva funcionando de forma estable durante mucho tiempo, sin fluctuaciones significativas en la capacidad ni en la finura del producto final, y los costes de mantenimiento se mantienen dentro de un rango controlable. En general, la colaboración fue muy fluida; tanto el rendimiento del equipo como el servicio son fiables.